Detrás del Museo del Prado, se encuentra El Antiguo Monasterio de San Jerónimo, un fantástico exponente renacentista, cargado de historias reales y elegido por Natalia y Fran como testigo de su unión.
Para disfrutar de la fiesta, la finca señorial de Soto de Mozanaque fue el marco ideal, donde los novios disfrutaron junto a su familia y amigos viviendo momentos llenos de emoción y sorpresas.
Entrevistamos a
El Marco Rojo que nos descubre el reportaje de la celebración a través de su objetivo siempre experto y acertado, con imágenes llenas de expresión, franqueza y espontaneidad.